Caminando por el Globo

PUSHKAR: un pueblito Sagrado y Hippie

 

Pushkar es uno de los lugares de India que más me gustó y disfruté por el momento. Desde que puse un pie allí me encantó. Es pueblo pequeño, sagrado y hippie. Todo esto suena como imposible de encontrar en un mismo lugar. Lo que pasa es que Pushkar tiene diferentes caras o facetas que les quiero ir describiendo.

 

La cara sagrada:

Pushkar es un pueblo sagrado del Rajastán. Queda entre medio de las montañas y su vida transcurre alrededor del pequeño lago. Cuenta la leyenda, que al Dios Brahma, el creador,  se le cayó un pétalo de flor de loto y allí apareció el lago. Pushkar significa flor de loto. Pero además aquí es donde existe el único templo que venera al Dios Brahma y eso es lo que lo hace ser un lugar tan importante para los hindúes. La leyenda también cuenta que la Diosa Savitri, esposa de Brahama, se enojó con el mismo porque al hacer un ritual en el lago en su ausencia, se casó con otra mujer para poder completarlo y espantar al demonio. Su enojo fue tal que lo maldijo sentenciando que sólo habría un templo para venerarlo, y sería en Pushkar.

 

 

Uno camina por alrededor del lago y puede ver gente bañándose, haciendo ofrendas, sadhus y pujas. Eso sí, los turistas tenemos que esquivar a quienes prácticamente nos quieren obligar a aceptar las flores con la excusa de que es una ciudad sagrada y luego sacarnos dinero.

Por otro lado hay templos por doquier. El principal es el Templo de Brahma donde puede observarse la fe de la gente. Mucha gente entra y sale constantemente. Y allí rezan, tocan campanas, dejan ofrendas. Pero lo que más me llamó la atención es un altar con el Dios Brahma, porque los muros que lo rodeaban estaban llenos de circulitos rojos. Esos circulitos son el bindi que las mujeres se colocan en la frente. Ellas se lo quitan y lo pegan en la pared. Me pareció como que dejaban algo que forma parte de ellas, para su deidad.

 

 

También conocimos el Templo de Savitri, la esposa de Brahma, donde no sentimos nada de espiritualidad, pero contemplamos una vista hermosa de Pushkar desde la altura.

Y por último hablando de cosas sagradas, vimos una vaca sagrada, que tenía una quinta pata que le crecía desde la espalda. Unos chicos la paseaban por los templos recibiendo las donaciones.

 

 

La cara festiva:

Por las calles es muy normal ver ceremonias de casamiento. En India los casamientos no son un día y se terminó, sino que son varios festejos, por un lado las mujeres, luego los hombres, por último todos juntos bajo las luces de unas lamparitas. No soy experta en bodas Indias pero puedo contarles lo que hemos visto.

Un día nos dejamos atraer por el sonido de la música. La seguimos y encontramos un carrito con parlantes, un grupo de músico bien emperifollados y algunas mujeres bailando al ritmo de la música. Dos mujeres colocaron una especie de jarrón en sus cabezas y comenzaron a caminar en forma de procesión por las calles de Pushkar acompañadas por la música. Nosotros nos sentíamos hipnotizados y caminamos tras ellas durante una hora aproximadamente.

 

 

Luego comprendimos que la mujer vestida de rojo era la novia. Cuando llegaron a una casa se pusieron en círculo y bailaban por turnos unas y otras con la novia. Todos pasaban la mano con dinero alrededor de la cabeza de la homenajeada y su madre. Luego notamos el lugar donde se disponían a celebrar la boda por lo colorido y adornado. Nos llamó la atención que colocaron unas lineas en el suelo, hechas con polvillo de color rosa y blanco que guiaban hasta el lugar de la celebración. Esta imagen se repetiría muchas veces en las calles de Pushkar.

Por la noche vimos a unos señores vestidos como soldaditos, o granaderos de juguete con unos objetos llenos de lucesitas. Parecían salidos de un cuento. Un rato después entendimos que eran parte de las celebraciones de boda ya que los vimos rodeando a un grupo de gente bien arreglada, con el novio subido a un caballo blanco con su traje de maharajá. Todo un espectáculo por ver en las calles que se repite a diario.

 

 

La cara comercial:

La calle que rodea al lago es un bazar, un mercado. Hay un montón de tiendas que venden ropa hermosa para turistas, mantas, bolsos, fundas de almohadones, etc, etc. Nosotros estuvimos en temporada baja, pero según nos contaron generalmente está lleno de extranjeros que vienen a comprar ropa para vender en sus países. Incluso conocimos a una argentina que pasa tres meses al año en Pushkar fabricando ropa para luego venderla en italia. Dice que es un monstruo en manufactura y que los dueños de los talleres y fábricas venden muchísimo y tienen mucho poder adquisitivo. Por mi parte, yo solo me compré un pantalón para reemplazar uno roto, pero juro que dan ganas de comprarse de todo.

 

 

La cara “hippie”:

Basta sentarse a comer un falafel en la calle principal para ver pasar montones de extranjeros con rastas, vestidos con algunos trapos y descalzos. Muchos parecen andar por aquí hace rato. Se saludan entre todos, andan con su moto o bici, y le dan un aire muy hippie al pueblo.

 

 

La cara de pueblito:

Pero si nos alejamos un poco de las calles principales, Pushkar se siente como un pueblito super tranquilo. Creo que es una de las razones por las cuales los extranjeros se quedan aquí. Es muy fácil alejarse de las bocinas, las motos y los rickshaw. Todo se puede recorrer a pie. Y está emplazado entre medio de montañas y suelo árido. Desde que me bajé del bus antes de llegar al centro me dije “que bien se siente este pueblito”.

 

 

 

INFORMACIÓN ÚTIL:

Cómo llegar:

Cerca de Pushkar hay una estación de tren que se llama Ajmer. Nosotros tomamos un tren desde Jaipur a Ajmer en Sleeper Class por 75 INR que duró tres horas. Desde allí tomamos un colectivo hasta la estación de buses que se demora diez minutos. Y allí salen buses cada media hora hacia Pushkar. El costo del boleto es 14 INR para mujeres y 18 INR para hombres, y se demora entre media hora y 45 minutos.

Para seguir viaje viajamos del mismo modo hacia Ajmer, ojo el horario de tren porque el primer colectivo de Pushkar sale a las 7 am. Y tomamos un tren a Udaipur por 140 INR. Se puede hacer lo mismo al revés para llegar a Pushkar desde Udaipur.

 

Qué ver y hacer:

✓ Caminar por los Ghat del lago. Si planean darle la vuelta lleven una bolsa para guardar los zapatos de la mochila, porque son muy exigentes y no dejan que los lleven en la mano o colgando. Gratis

✓ Contemplar el atardecer en Indra Ghat. Gratis

✓ Visitar el Brahmaji Temple, único templo de India que venera a la deidad de Brahma, el Dios creador. No se puede entrar con cámara de foto ni mochilas. Gratis

Disfrutar una vista panorámica del lago desde la montaña donde se encuentra el Templo de Savitri, esposa de Brahma. El templo está en reparación y no me resultó interesante. Pero los monos y la vista del lago desde la altura lo vale. Se puede subir caminando, pero es una hora de subida por escalones, poco recomendado con el calor que hacía. O se puede tomar un teleférico que cuesta 92 INR para subir y bajar.

 

Dónde Hospedarse:

El Backpackers Panda Hostel está ubicado en un lugar muy tranquilo a un kilómetro del lago. Tiene una pequeña pileta, ideal para el verano, pero las habitaciones son medias viejitas y muy simples, no muy limpias. Es un hostel bien para mochileros de bajo presupuesto. Aunque hay una parte nueva que las habitaciones tal vez estén mejores.

Backpacker Panda Chand Palace: 
Dirección: Al lado del Hotel Bramha Horizon, Panch Kund Road, Pushkar
Tel: +91 941 441 5624
Mail: travel@backpackerpanda.com
Sitio Web: www.backpackerpanda.com También los encuentran en Facebook

 

Dónde Comer:

En la calle principal hay varios restaurantes con comida para extranjeros, pero me parecieron bastante caros. Para comer barato y rico hay unos puestos de falafel en la calle que venden varias combinaciones de falafel (que son bolitas de garbando en un pan de pita), hamburguesas vegetarianas y sandwiches.

 

 

3 pensamientos sobre “PUSHKAR: un pueblito Sagrado y Hippie

  1. nora

    Muchas gracias por tu relato!
    Es un lugar que, por suerte me ha quedado pendiente en India…así tengo la excusa para volver.

  2. ana

    Tu relato me llena de encanto y poesía ,deseando pronto visitar India,pero es tan grande,que es bueno leer su recorrido,para fijar un destino.
    Gracias.recibo tanta magia como alegría y esa pasión incomparable de poder viajar.
    GRACIAs NUEVAMENTE ´POR TANTO.
    ama

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