Caminando por el Globo

Un Viaje por PAKISTÁN: Itinerario y Resumen

Después de darse cuenta que viajar a Pakistán es lo mejor que les puede pasar, contrariamente a lo que dicen los medios y al imaginario de que si vamos allí nos matarán, secuestrarán etc, ya que es el país más peligroso del mundo, nos toca comenzar a planear esta gran aventura.

Primero es necesario obtener la visa para viajar a Pakistán, cosa nada fácil. Luego les recomiendo que lean nuestra Guía completa para viajar a Pakistán, y ahora sí, ya están listos para planear el itinerario.

Nosotros recorrimos el país de Sur a Norte literalmente. Entramos por Karachi y salimos por el paso de Khunjerab hacia China.

Días: 45
Fecha: Finales de Agosto a mediados de Octubre
Kilómetros recorridos: 2.910
Medios de transporte: Autostop – Bus – Minibus
Ingreso al país: Karachi por aire
Egreso del país: Paso de Khunjerab hacia China

 

PLANEAR EL ITINERARIO EN BASE AL CLIMA:

Si como nosotros desean recorrer la mítica ruta del Karakorum, más conocida como la Karakorum Highway (KKH), deben tener especialmente en cuenta el clima. A veces esto parece ser algo menor en nuestros viajes. “¿Qué puede pasarnos? De última nos aguantamos el frío, el calor o la lluvia.” Pero en el caso de Pakistán no es así. Es algo que puede cambiar totalmente el rumbo de tu viaje, ya que los caminos de la Karakorum Highway en invierno son intransitables debido a que acumulan más de un metro de nieve y el paso fronterizo con China se cierra varios meses al año.

¿Por qué digo que puede cambiar totalmente el rumbo del viaje esta situación? Porque para salir del país por otra frontera se necesitan visas que si no las tienen, es un gran dolor de cabeza ponerse a tramitarlas desde Pakistán, e incluso no sé si es posible por ejemplo tramitar allí la visa de India, o de Irán.

Por eso hay que poner atención en el clima. El Paso de Khunjerab se cierra a partir de mediados de octubre (no es seguro, a veces es un poco más, depende de la nieve) hasta Mayo aproximadamente.

En la región Sur del país hay que prestar atención al verano y a los monzones. Nosotros estuvimos en verano y no fue tan grave.

 

PLANEAR EL ITINERARIO EN BASE A LAS ZONAS CONFLICTIVAS:

Bueno, Pakistán es seguro siempre y cuando estemos informados y sepamos dónde meternos. Para planear el itinerario les recomiendo que se informen acerca de cuáles son las áreas conflictivas, que agudicen su instinto de protección o de aventura, y que decidan cuanto riesgo están dispuestos a correr. Nosotros elegimos no correr riesgos y movernos por las zonas más seguras, que no fue poco ya que pudimos recorrer el país de Sur a Norte.

 

NUESTRO ITINERARIO

 

 

KARACHI – Provincia de Sindh

Karachi fue nuestra entrada al país, y debo reconocer que no fue fácil. De hecho fue la ciudad que menos nos gustó. Imaginen una ciudad de veinticinco millones de habitantes, caótica, sucia, desquiciada. Con gente armada en cada entrada de un edificio, en los mercados, en la parte trasera de las camionetas. Y no solo policías, sino gente de civil, guardias privados. Mucha gente mendigando. Calles totalmente rotas con charcos de agua podrida estancada.

Ojo, también tiene su lado pulcro y moderno donde viven los ricos, pero convengamos que esa no es la cara más visible de la ciudad. Igualmente Karachi tiene su lado interesante, de hecho nuestro viaje a Pakistán no hubiese sido igual sin ella. Creo que vale la pena conocerla.

Es una ciudad cosmopolita y el corazón económico de Pakistán.  Su arquitectura inglesa antigua, derruida, pero bella, atrapa la mirada de cualquiera. El mercado atestado de moscas también tiene su encanto. Y está el mausoleo del padre de Pakistán: Jinnah. Un edificio de mármol blanco construido en 1958.

También se puede visitar la playa. Nosotros fuimos por la noche y era rarísimo. Un punto de reunión de jóvenes, oscuro, donde pasaban autos, camellos y habían puestos de comida, y claro, basura.

Alejándonos un poco, 98 kilómetros exactamente, se pueden conocer dos lugares preciosos: Makli Hill un lugar que contiene más de un millón de tumbas, una de las necrópolis más grandes del mundo. Lo que más nos gustó fue el Mausoleo de Nawab Isa Khan, el gobernador mogol de la provincia de Sindh, construida alrededor del 1600. Es una construcción bellísima de arenisca tallada con trabajos hermosos, al igual que la Tumba de Jam Nizamuddin. El lugar es grande, tiene ocho kilómetro de diámetro y lleva bastante tiempo recorrerlo. Allí cerquita se encuentra Thatta con una mezquita estilo persa muy hermosa. Este paseo fue lo que más disfrutamos de Karachi.

Aquí nos quedamos cuatro noches. Las dos primeras en el Beach Luxury Hotel, y las otras dos con Shahid y su encantadora familia con quienes nos sentimos en casa y nos amoldamos muchísimo mejor a la ciudad. Ellos nos llevaron en auto a conocer todos los lugares que visitamos.

 

HYDERABAD Y HALA

En Hyderabad estuvimos prácticamente de paso, para ir a conocer Hala. Lo que vimos de Hyderabad dista muchísimo de Karachi. Parece una ciudad limpia y ordenada. Pero lo que nosotros realmente visitamos fue el pueblito de Hala. Un pueblito rural, dedicado a la cosecha de algodón y al mango, dos productos que forman parte de la base de la economía de exportación de Pakistán. Sobre todo el algodón ya que es uno de los principales proveedores del mundo. Tuvimos la oportunidad de que la familia que nos recibió nos lleve a conocer sus campos, cómo vive la gente que trabaja allí, sus casas de barro y poder observar un poco el día a día de ellos.

Por otro lado, en el pueblo se pueden recorrer las mezquitas, y mausoleos, el gran mercado de camellos, y sobre todo el bazar, que es muy pero muy interesante.

Nosotros estuvimos dos noches en una casa donde nos hospedó nuestro amigo Azfar que se preocupó de que nos llevaran a pasear y no nos faltara nada.

 

MULTAN – Provincia de Punjab

Multan es la ciudad de los mausoleos y mezquitas. Hay un montón y son bellísimos. Con un día basta para conocer la ciudad. Su historia se remonta a 4000 años atrás y dicen que aquí hirieron de muerte a Alejandro Magno. En la ciudad se pueden observar sectores de muralla y callejones que se nota que tienen una larga historia.

Lo que sí, en verano puede ser bastante duro recorrerla e incluso quedarse guardado en las horas de más calor, ya que se corta la luz varias horas al día y se hace igual de insoportable adentro que afuera.

La ciudad en sí es linda, pero nosotros nos quedamos con una familia que vivía en un área militar y solo podíamos salir en el auto con ellos. Por lo tanto no conocimos la ciudad como nos hubiese gustado, pero conocimos la realidad de una familia de clase alta pakistaní, que tiene otra familia viviendo en su casa que hacen todos los quehaceres (lo más parecido a esclavitud que vi en mi vida). Presenciamos reuniones y conversamos muchísimos encerrados en la habitación del padre de la familia en las horas de cortes de luz ya que era la única habitación con diferente fase, entonces nos reuníamos allí todos: padres, los tres hermanos y nosotros. Nos sentimos un poco encerrados y dependientes, pero es una experiencia interesante compartir tanto con una familia de costumbres distintas.

Nosotros nos quedamos tres noches en la casa de esta linda familia que nos recibió y nos mostró su ciudad.

 

LAHORE

Simplemente amo Lahore. Es una ciudad super cultural, hermosa, antigua y moderna. Fue la capital de la Provincia de Punjab y del imperio Mogol. Hay muchísimos lugares para visitar y hemos conocido gente realmente maravillosa, amigos que quedarán en nuestro corazón por siempre.

Primero nos hospedamos en casa de Omer, en un barrio residencial. Él nos dejó plena libertad para ir y venir, y por primera vez en Pakistán comenzamos a manejarnos solos.

Las guías hablan de Lahore como la cuna del sufismo. Recomiendan ir a fiestas, a las cuales asistimos pero nuestra experiencia con el sufismo fue a través de Omer, el hombre que nos hospedaba, que resultó ser sufí y nos enseñó de qué se trata todo esto realmente. Sentí una conexión como nunca antes, que conté en el post: PAKISTÁN, Islam es amor.

También conocimos a Sajjad, Ali, Rao y Muzzamil, de los K2 Kings Tourist Association of Pakistan. Rao y Muzzamil nos llevaron a la fiesta sufí y a andar en moto, y Pakistán sin Rao no hubiese sido lo mismo. Ali nos presentó a su familia, que es religiosa y fue una experiencia interesante conocer cómo viven. Junto a Sajjad nos llevaron a conocer la Mezquita Data Sahib y el Mausoleo de Jehangir, gobernador del imperio mogol, y personaje importantísimo en la historia de Pakistán e India. El mausoleo es una belleza y la tumba es igual que la de Shah Jahan y su esposa en el Taj Mahal. También nos invitaron a comer Chicken Karahi abajo del estadio de cricket, plato típico que nos gustó muchísimo y se convirtió en la comida preferida de Javico en Pakistán.

Paseando por la ciudad fuimos a conocer el Fuerte de Lahore de arquitectura mogol, inmenso y bellísimo. Afuera del mismo visitamos la Mezquita Badshahi, una de las más grandes del mundo construida en 1674 con piedra arenisca roja. Recorrimos la ciudad vieja, caótica, con bazares por todos lados, donde disfruté de su arquitectura venida abajo, pero que conserva la belleza de antaño. Allí visitamos la Mezquita Wazir, que debo confesar que es mi preferida de los seis meses que viajé por países musulmanes. Es super colorida y la están restaurando.

Y por último visitamos la frontera Pakistán – India para asistir a la ceremonia que tantas veces vimos en fotos de los turistas desde el lado de India. Pero haber estado desde el lado Pakistaní fue una experiencia emocionante. Las enormes gradas indias llenas turistas y nosotros desde las tres gradas pakistaníes gritando entre la gente local “Pakistán Zindabad” (larga vida a Pakistán) fue muy divertido.

En Lahore nos quedamos tres noches en la casa de Omer y dos noches en el Avari Lahore Hotel, un hermoso hotel de cuatro estrellas.

 

ISLAMABAD

Islamabad es la capital de Pakistán. Por películas y series la imaginaba de una forma y terminó siendo totalmente distinta. Una linda ciudad, organizada, limpia, con avenidas anchas, edificios lujosos y metro bus. Muy linda ciudad. No tiene un centro, sino muchos centritos dispersos por los barrios.

Allí conocimos al cónsul argentino en su residencia. Visitamos la Mezquita Shah Faisal, otra de las mezquitas más grandes de Asia. Y fuimos a ver el Monumento de Pakistan, una flor enorme que representa la cultura de todas las provincias del país.

Pasamos tres noches en el Avari Xpress 7th Avenue

 

TAXILA

Taxila es muy cerca de Islamabad, pero fuimos allí porque nos esperaba la familia de un chico de couchsurfing que vive en el exterior, y les pidió a los padres que nos reciban. Esta familia pasó a ser la nuestra, el señor me llama daughter. Nos trataron tan pero tan bien que estaremos agradecidos por siempre.

Taxila es un lugar pequeño donde el principal atractivo son unas ruinas budistas muy antiguas de la época en que el budismo comenzó a expandirse. Las visitamos, también el museo y fueron muy interesantes.

Pero tengo que reconocer que los que más disfrutamos fue del barrio. Desde el momento que llegamos, antes de encontrar la casa, los chicos nos rodearon y comenzaron a jugar con nosotros. Era pasar el día jugando, haciendo globos y charlando. Luego teníamos que turnarnos para ir a la casa de todos los chicos de la cuadra a tomar el té con torta.

También allí vivimos el Eid al Adha, Celebración del Sacrificio,  que es la festividad más importante musulmana en la que todos sacrifican animales para comer: vacas, cabras y hasta camellos. Nuestra familia sacrificó una cabra. Y toda la familia se reúne a comer y festejar. Fue muy interesante e impresionante al mismo tiempo ya que cada familia de la cuadra sacrificaba su animal y quedó un regadero de sangre por la calle. Pero felices de haberla vivido desde adentro, con esa gente tan linda.

Nos quedamos allí por dos noches.

 

KARAKORUM HIGHWAY: La Karakorum Highway es un camino que si hablara, tendría millones de historias para contar, tantas, como las horas, meses, años, siglos y hasta milenios que ha sido transitada. Un camino con tanto pasado como presente.

Actualmente es una carretera que comienza en Pakistán, al norte de Islamabad, más precisamente en Taxila. Y termina en Kashgar, China. La llaman la carretera de la amistad entre Pakistán y China. Una ruta conveniente para ambos países: Para China es una salida comercial hacia el Golfo Pérsico con todo lo que eso conlleva; y para Pakistán posibilidades de comercio con China, un acceso pavimentado a la región del norte y posibilidades de crecimiento económico.

En el pasado también era un camino que traía prosperidad a los pueblos que la rodeaban. Era parte de la ruta de la seda. Las caravanas transitaban esos inhóspitos paisajes, en los que debían frenar a descansar y alimentar a los camellos. Por aquí también llegaron los mensajeros del budismo a la región y más tarde los del islam.

Su construcción se demoró 20 años y dicen que se cobró la vida de un trabajador por cada kilómetro de carretera. Su geografía es un conjunto de pliegues de picos de más de 6000 metros atravesada por el río Indo que varía su ancho y su fuerza dependiendo del lugar y la época del año. Por cierto, la mayor parte de esta carretera no es transitable en el invierno ya que la nieve cubre todo este maravilloso paisaje.

Habíamos oído mucho acerca de este camino. Que es muy difícil atravesarlo. Que hay varios picos de los más altos del mundo. Que allí se ven paisajes únicos. Que le dicen la ruta de la muerte, porque es una de las carreteras más peligrosas del mundo. Creíamos que sería toda una aventura cruzarla, y no sabíamos si seríamos capaces de lograrlo.

 

SHOGRAN

Shogran fue el primer lugar de la Karakorum Highway donde nos quedamos. Es un pueblito muy chiquito entre las montañas. Para llegar hay que subir un tramo de 8 kilómetros en jeep. Una vez allí lo único que hay son hospedajes y uno que otro restaurante. El resto son montañas y árboles. Desde allí se puede visitar Sri Paya un hermoso paisaje de montañas verdes con una pequeñísima laguna. Es muy lindo y tranquilo, pero para llegar se debe contratar un jeep que cuesta aproximadamente 20 dólares y atraviesa un camino de mucha adrenalina donde se cruzan unos con otros en un camino muy estrecho. Lo mejor es compartir con más gente. También se puede subir caminando pero es complicado ya que son 9 kilómetros de pura subida.

Nosotros arrancamos caminando con la delirante idea de hacerle dedo a algún jeep, y finalmente nos llevaron. Para el regreso nos arriesgamos a perder a nuestros amigos de la ida, y también comenzamos a bajar caminando pero en seguida un jeep vacío nos paró y nos llevó hasta el pueblo nuevamente, totalmente gratis. Pueden leer más de esta historia aquí.

Nosotros nos quedamos tres noches en Lalazar Family Resort.

 

NARAAN

Naran fue nuestra siguiente parada. Un pueblo de montaña que su calle principal es un bazar. Allí hay varios hospedajes y restaurantes. Alejándose un poco de la misma es más lindo y tranquilo. En su lugar para escapar del calor en verano, así que entre Noviembre a Abril puede estar demasiado congestionado.

El principal atractivo es la Laguna de Saiful Mulk a la cual también se accede en jeep por un camino muy saltarín. La laguna es muy linda, pero yo me imaginaba naturaleza pura y tranquilidad, y lo que me encontré fue muchas tiendas con restaurantes, alquiler de caballos, de botes y muchísimo turismo local. De todos modos no deja de ser una belleza.

Allí nos quedamos dos noches en Hotel deManchi Naraan.

 

FAIRY MEADOWS – NANGA PARBAT

Luego de Naran hicimos dedo, y nos levantó una camioneta con tres Pakistaníes que viven en el exterior y vinieron a pasear. Ellos y Khanveez, el adorable chofer fueron nuestros compañeros de los siguientes tres días de aventuras. El camino de Naran para llegar a Fairy Meadows ya fue parte del paseo. Atravesamos una parte del camino bien difícil por la altura y por lo desolado. Cruzamos el Babusar Top , que es el punto más alto con 4173 metros, y unas vistas impresionantes. Y fuimos acompañando el Río Indo, color verde grisáceo, a veces más tranquilo y a veces más furioso. Con puentes colgantes que lo cruzan en todo su ancho y pequeñas playas de arena blanca y virgen que se forman a sus lados.

Luego de tomar un jeep por un camino angosto de precipicio con otros jeeps cruzándose en ambos sentidos, caminamos tres horas viendo el Nanga Parbat (8125 metros sobre el nivel del mar) nevado al frente y el Rakaposhi también nevado a nuestras espaldas, y llegamos a Fairy Meadows ya de noche. Disfrutamos del Nanga Parbat iluminado por la luna y luego al amanecer. Quisimos seguir hasta el campo base pero el clima no nos permitió llegar.

Este trekking fue uno de los mejores momentos de nuestro viaje por Pakistán. Los paisajes eran una locura, las compañía muy grata y encima creíamos que sería difícil llegar hasta allí con bajo presupuesto y lo logramos.

Pasamos dos noches en Fairy Meadows en las cabañitas Raikot Sarai.

 

GILGIT – Baltistán

Gilgit fue nuestra llegada a la región de Baltistan. Del norte fue la ciudad más grande y es hasta un poco caótica. Alejándose del centro tienen sus partes lindas, el río ancho y fuerte que corre cruzando la ciudad, y hermosas montañas. Pero en nuestra ruta fue más una parada técnica que un destino que nos haya gustado.

Nos quedamos dos noches en una casa dentro de una cooperativa de mujeres que conseguimos mediante couchsurfing. Aunque nuestro host no estaba allí, las mujeres nos invitaron a sus casas a tomar té, mientras nuestra única comunicación era mediante sonrisas.

Gilgit es un punto de confluencia de la gente de los pueblos de montaña que vienen a hacer sus compras. En el pasado fue un lugar conflictivo debido a que allí viven musulmanes chiitas y sunitas, con sus diferencias.

Por las noches no nos sentíamos muy seguros, ya que nuestra casa quedaba alejada y fuera del mercado es todo oscuro, sumado los frecuentes cortes de luz que acentuaban aún más esa oscuridad.

Caminamos por los alrededores y fuimos a ver un Buda tallado en la montaña, muy hermoso.

Nos quedamos allí por dos noches.

 

SKARDU

Junto con Lahore, Skardu es mi lugar favorito. Lo venía soñando desde las páginas del libro “Tres tazas de té”, que transcurre allí y conocerlo fue de las mejores cosas del viaje. Si bien llegar no es fácil, y nos recibió una tormenta de arena, terminé amando esta ciudad con alma de pueblo.

La calle principal no es lo que diría linda, pero perderme por los callejones internas del pueblo fue mi actividad preferida. La gente es muy simpática y todos saludan muy amablemente. Las casas son de adobe, con árboles gigantes y maceteros con florcitas en las paredes.

El paisaje da los alrededores, con montañas, lagunas y arena me quitaba el aire. Los pueblitos cercanos con sus antiguas mezquitas chiitas construidas en piedra, madera y barro son reliquias del pasado. Por eso Skardu me encanta.

Además que fuimos a una escuelita del Central Asia Institute a hacer globología y los chicos fueron tan amables, educados y agradecidos que me conmovieron.

Allí nos hospedamos tres noches en Baltistan Continental Hotel y tres noches en Hotel One Skardu.

 

MINAPIN – RAKAPOSHI

Nuestro motivo para visitar Minapin, fue hacer el trekking al campo base del Rakaposhi. Y si bien nos salió todo patas para arriba, porque no estaba abierto el campo base y tuvimos que regresar el mismo día, extremadamente agotados, puedo decir que valió la pena. Los paisajes son muy hermosos. Además de ver el Rakaposhi con sus 7788 metros y el Diran de 7266 pudimos ver un glaciar enorme a tan muy corta distancia. Fue de los paisaje más lindos que vi en mi vida. Creo que es una parada obligada en el norte.

El pueblito de Minapin es muy hermoso y tranquilo. Nos quedamos allí por tres noches en Osho Thang Guesthouse.

 

KARIMABAD

Digo Karimabad y se me escapa un suspiro. Otro lugar hermosísimo. Es el único pueblo que me pareció pintoresco “a nivel turístico”. De hecho me pareció el único lugar turístico (aunque no había muchos turistas).

Es un pueblito de montañas, con calles de piedra, ordenado, limpio, con cafés y restaurantes, puestos de artesanías y de venta de antigüedades. Un lugar tranquilo, ideal para hacer una larga parada y recorrer el famoso Valle de Hunza. Caminar por las montañas y valles llenos de árboles de manzanas, disfrutar el río azul y conocer a las empoderadas mujeres y a los hombres del pueblo con sus proyectos autogestivos.

Hay para visitar muchísimos lugares: miradores, los pueblos de alrededor, caminar por el valle, visitar los fuertes, principalmente el Baltit Fort, hacer trekkings, etc, etc.

Nosotros nos quedamos tres noches en el Hilltop Hotel Hunza y otras tres en el Hunza Embassy Hotel.

 

DUIKAR:

Duikar es muy cerquita de Karimabad, se puede visitar en el día, acampar allí o quedarse en algún hotel. Lo especial de este lugar es que es el pueblo más alto de Hunza, y desde allí pueden verse 7 montañas de más de 6 mil metros de altura.

Es ideal para descansar y relajarse en las montañas con vistas maravillosas. Pero lo mejor es subir al mirador a disfrutar los amaneceres y atardeceres. Lo digo en plural porque cada día es diferente e igualmente disfrutable, es imposible aburrirse de esa vista con el sol saliendo y escondiéndose, iluminando las montañas. Y la luna también se ve bellísima.

Nosotros pasamos allí dos noches en el Eagle Nest Hotel.

 

SOST

Para nosotros Sost fue una parada para prepararnos para el cruce frontera. Aquí se encuentra la oficina de migración de Pakistán por lo tanto es donde se debe sellar la salida del país, por más de que aún falten 86 kilómetros para llegar a la frontera. Hay que armarse de paciencia porque también hay que hacer aquí el trámite de la aduana. Como muchos pakistaníes llevan cosas para comerciar a China, los gendarmes revisan todo, por ejemplo si alguien transporta potes de shampoo los abren uno por uno, y así con cada cosa que llevan. Por lo tanto desde que llegan a la oficina de migración pueden demorarse dos o tres horas.

Teníamos intención de hacer dedo hasta el paso, pero es imposible ya que está todo muy controlado. Los minibuses que van hasta Tashkurgan, el puesto de migración chino salen 28 dólares y todos manejan el mismo precio. Organizan todo por el control de las listas de buses y hacen que crucen todos los vehículos juntos, por lo tanto no se puede ir a dedo.

El paisaje de Sost es precioso como todos los del Norte de Pakistán, pero es más bien un pueblo fronterizo.

Nosotros nos quedamos una noche en Sost Embassy Motel.

 

PASO DE KHUNJERAB

El paso de Khunjerab es un símbolo de la Karakorum Highway. Para mi era el símbolo de conquista de este mítico camino. Quería llegar y sacarme allí una foto como las que vi de mis amigos moteros de Pakistán. Además del arco, símbolo de la amistad entre Pakistán y China hay un parque nacional. Para cruzar de país debemos abonar la entrada a este parque de 16 dólares por más que vayamos en un bus directo a China.

Cuando llegamos al pase, me llevé la sorpresa de que no nos dejaron bajar del minbus a tomar una foto. En cambio se subió un militar chino que nos acompañó hasta Tashkurgan, en lo que fue el peor pase de frontera terrestre que alguna vez me haya tocado, a nivel control, trato del personal y tiempo. Por un momento me sentí rehén del ejército chino. Pero eso es otra historia.

El camino al Pase de Khunjerab fue realmente hermoso tanto de un lado de la frontera como del otro. El pase queda a 4700 m.s.n. y se siente la falta de oxígeno. Del lado pakistaní vimos montañas nevadas y hasta nieve al lado del camino. Pastores, pueblos y yaks, animal típico de los Himalayas.

Del lado Chino pasamos por un gran altiplano, bordeamos las montañas Pamir, vimos glaciares por todos lados, y parecíamos estar en lo que yo imagino como la estepa mongola, con millones de yaks y yurtas (viviendas nómadas).

Volvería a pasar por esa eterna frontera solo para ver nuevamente todos estos paisajes. Así nos despedimos de este país maravilloso que sería difícil olvidar y extrañaríamos por el resto de nuestro viaje de Asia. Estoy segura que regresaré.

 

 

PENDIENTES Y EXCUSAS PARA VOLVER A PAKISTÁN EN EL FUTURO:

Conocer la ruinas de Mohenjodaro de mas o menos 3000 años atrás, de los comienzos de las civilizaciones.

Visitar el Valle de Swat.

☞ Conocer la Provincia de Peshawar.

☞ Visitar la bella provincia de Kashmir.

☞ Adentrarme por la ruta que sigue hacia el norte de Skardu y tratar de llegar a Korphe, el pueblo donde nació el proyecto del Central Asia Institute, historia relatada en el libro “Tres Tazas de Té”.

 

Por último les dejo un video que resume todo lo que acabo de contarles en imágenes:

 

 

6 pensamientos sobre “Un Viaje por PAKISTÁN: Itinerario y Resumen

  1. Karina

    Hola, tenés idea si se puede ir y volver desde India ? Leí por ahi que después no te dejan ingresar a India nuevamente, pero no encotré mucha info. Gracias, está genial el artículo

    1. Tati Sidlik Autor del artículo

      Hola Karina, no hay ningún problema. Yo tramité la visa de India luego de haber estado en Pakistán, y mi compañero también en una embajada diferente y ninguno de los dos hemos tenido problema. No hemos ingresado por la frontera India-Pakistán, pero sinceramente no creo que haya problema para nada. Suerte!!!

  2. Wanda

    Me parece súper interesante y emocionante todo lo que cuentas y nos enseñas
    Enhorabuena!!
    Me encantó tu post sobre Pakistán
    Estoy leyendo “Cartas Patanas, andanzas por Pakistán con burka y sin burka” de Lucia Carro Marina y me estoy enamorando de Pakistán. Lo que contáis es fantástico! Qué mala imagen nos venden en Occidente de estos países, una verdadera pena!

    1. Tati Sidlik Autor del artículo

      Hola Wanda! que bueno! no leí ese libro pero ya me lo pongo en mi lista para conseguirlo! Gracias por tu hermoso mensaje!

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