Caminando por el Globo

TULUM: mi paraíso en la Tierra

Veníamos de mochilear con mi mama durante 10 días sin parar. Habíamos estado durmiendo en hospedajes de no más de 20 dolares y comiendo en lugares baratos. Mi mamá se la bancó como la mejor, en realidad no es que lo tuvo que soportar, ella se adapta a estar en un hotel 5 estrellas como una reina y a estar en un hospedaje de mochileros como si nada.

Llegamos a Tulum un domingo y fuimos a unas cabañas que me había recomendado un amigo (obviamente muy baratas). El complejo de cabañas quedaba prácticamente en la playa. Desde que llegamos nos dimos cuenta que estábamos en un paraíso. Pero el complejo de cabañas era demasiado rústico. En algunas cabañas el piso era de arena. La cama no tenía sabanas puestas, osea que se veía el colchón y las sábanas que había para poner eran más finitas que las que aún conservo de cuando era niña. No había luz. El baño era al aire libre y no había agua caliente. Cuando le preguntamos al místico administrador/dueño si había agua caliente nos respondió: “para qué queremos agua caliente si tenemos sol”. Con mi mamá siempre que nos acordamos de él nos matamos de risa porque se había “enamorado” de mi. No es que era baboso, estaba como enamorado, porque era todo místico. Y sentíamos que si nos íbamos a otras cabañas lo íbamos a decepcionar. Igualmente nos quedamos una noche, porque mi mama me decía que no me preocupara.

Esa noche que pasamos ahí, fuimos a unas cabañas de al lado porque me habían pasado el dato de que ahí se armaba bailongo, había para cenar y tomar algo. Cabe aclarar que en Tulum en la zona de la playa solo hay complejos para hospedarse y prácticamente nada más. Si uno quiere comprar algo para comer a la noche se tiene que ir hasta el pueblo. Así que fuimos al complejo de al lado. Resulta que no había nadie. Nos dijimos: esperemos un poco que ya va a llegar la gente. Cuando quisimos cenar ya no había comida, pero nos sirvieron una piña colada. A mi mamá le pareció riquísima (nunca toma alcohol) y a mi no me gustó, me parecía fuerte, así que le regalé la mía. La cuestión es que mi madre se tomó ambos tragos. Después para hacer algo nos pusimos a jugar al ping pong. Y entre que mi mamá ya es bastante mala en eso, encima con dos tragos a cuestas era mucho peor. No pudimos desarrollar un partido y como no había nadie, no había comida, no había NADA, decidimos irnos a dormir. ¡Creo que en realidad mi mamá se emborrachó para poder dormir en esa cabaña! Pero la situación era realmente cómica, yo llevando a mi mamá tambaleándose por la playa a oscuras hasta nuestra habitación. Así como llegamos, se tiró en esa cama y se quedó dormida.

Al día siguiente la convencí de buscar un lugar un poquito mejor, sobre todo porque mi mama tiene un problema que con un poquito de frío se le congelan las manos (se le corta la circulación) y le agarra malestar. Con “el sol” para mi mamá no alcanza.

Entonces emprendimos una caminata por la playa, metiéndonos al mar cada dos minutos y encontramos unas cabañitas más lindas. Entramos y averiguamos para pasarnos. La más barata se desocupaba al día siguiente y nos dijeron que mientras nos acomodemos en una más cara y al día siguiente nos cambiábamos. Esa cabañita resultó estar enfrente del mar (a unos 6 metros), con una terracita hermosa, re limpita. Nunca estuve en un lugar tan perfecto. Obviamente de ahí no nos movió nadie por cuatro días. Cuatro días de descanso, lectura, siestas, charlas, mar y playa.

De todas las cosas que hay para hacer en Tulum y alrededores solo hicimos dos cosas: Fuimos a conocer las ruinas Mayas de Tulum, pero hacía tanto tanto calor, que las recorrimos y terminamos en una playita al lado de las ruinas.

Lo otro que hicimos fue irnos una tarde a pasear a Playa Del Carmen. Que es lindo para pasear un rato, para ir a cenar, o ver un show de música, pero no se compara a la paz que hay en Tulum.

La playa de Tulum es la más linda que conozco hasta ahora. Arena blanca, agua transparente, palmeras. Y lo más lindo es que es rústico. Nada de “hoteles all inclusive”, todas construcciones bajas, con árboles alrededor, super natural. Y lo lindo no es solo la playa, están esas ruinas hermosas.

Nuestra rutina era levantarnos, desayunar en la terracita de la cabaña pan con mermelada y mate. Después nos metíamos al agua, nos secábamos, nos metíamos y nos volvíamos a secar. Así hasta mediodía que buscábamos para almorzar. Por lo general los restaurantes de la playa no son muy económicos, pero con mi mamá encontramos un puestito donde preparaban tacos riquísimos y baratísimos! Así que almorzábamos ahí y volvíamos a la playa hasta que se largaba a llover, que por lo general era a las 5pm. Luego nos bañábamos (con agua caliente) y nos íbamos a dar vueltas al pueblito, que también nos encantó. Es extraño, pero después de 4 días ya nos sentíamos del lugar, nos encariñamos con todo.

Lo mejor es que nunca la vi disfrutar tanto a mi mamá en el agua (por eso que le pasa con el frío). Disfrutaba como una nena con juguete nuevo. De hecho el día que nos íbamos, ya estábamos bañadas y cambiadas, con las mochilas armadas y me dijo: “esperame un minutito” y la loca se volvió a poner la malla y se fue a meter al agua un ratito más.

Mi mamá quedó tan encantada con Tulum, que ahora (casi dos años después) se vuelve a ir para allá, a la misma cabañita pero con mi papá. ¡Que envidia sana! Estoy re feliz que vuelva a ir a un lugar donde la pasamos tan bien y fuimos tan felices juntas.

Pero hay muchísimas playas de México por descubrir y explorar, espero algún día volver y encontrar otro pedacito de paraíso en la Tierra.

25 pensamientos sobre “TULUM: mi paraíso en la Tierra

  1. Mat Lake

    Hola hola! Ayer conocí a tus viejos, estaban paseando acá en Tulúm, muy buena onda ellos, super relajados. Me hicieron extrañar un poco a los míos que ahora hace bastante que no los veo por éste viaje. Te mando un abrazo, seguí viajando y saludos a tus papis, son grosoooosss

    1. Tati Sidlik Autor del artículo

      Hola Luis! Nuestra cabaña en aquel entonces la pagamos 70 dolares. De todos modos fue hace mucho tiempo. Podés entrar a la página que hay una tabla con los precios. Se llama Playa esperanza. Suerte!

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