Caminando por el Globo

Un encuentro con ELEFANTES

¿Quién no soñó alguna vez con jugar con un elefante? Estando en Tailandia donde hay tantos lugares para conocer elefantes, ese sueño se hacía más intenso, pero no sabría si se haría realidad por una cuestión económica.

Hasta que un buen día recibimos un mail de Sophie invitándonos a quedarnos en Apache Guesthouse cerca de la ciudad de Chiang Rai. No sabíamos si ir por una cuestión de tiempo, pero cuando en la firma del mail vimos que decía: Apache Guesthouse and Elephant Steps Chiangrai, no dudamos por un minuto que iríamos.

Resulta que Sophie es una francesa que vive en Tailandia hace treinta años y resulta que tiene un elefante, Melanie, hace veinticinco años, se podrán imaginar esa relación. Melanie a la vez tiene una hija de 17 años, por lo tanto Sophie vive con dos elefantes, unas decenas de perros, algunos patos, gallinas y un cerdo muy especial. Pero de todos ellos les hablaré luego.

 

 

Llegamos a Apache a dedo. Y no fue nada fácil ya que es en las montañas. Nos llevó dos horas, pero el paseo comenzó en el momento que pisamos la ruta para salir de Chiang Rai. En el camino atravesamos varias aldeas de etnias minoritarias, donde pudimos observar a sus habitantes en su rutina diaria, con sus ropas típicas y sin exhibirse para el turismo.

Nuestro primer encuentro con elefantes no fue en Apache lamentablemente. Fue en la ruta cuando un señor muy amable se desvió de su camino para acercarnos a Ruamit. Allí en la ruta vimos decenas de elefantes montados por turistas y por los hombres que los conducen, digamos los domadores. En un principio me alegró verlos a pesar de saber que es horrible que los utilicen de esa forma. Pero cuando se acercaron y vi las grandes cadenas colgando de sus cuellos, la felicidad de los turistas y el semblante infeliz de los animales, sentí mucha tristeza y lástima.

Seguimos camino a pie y con algunos vehículos más hasta que llegamos a Apache. Nos encontramos con Sophie, su hermosa familia de la etnia Karen, y con los animales del lugar. El que inmediatamente nos conquistó el corazón fue un enorme cerdo con carácter de perro. Jamás creí que sentiría tanta ternura por un cerdo y menos que menos que lo acariciaría. Como ya era casi de noche cenamos y nos fuimos a dormir, con la promesa de Sophie que a la mañana siguiente los elefantes volverían de la jungla a su casa y podríamos verlos.

 

 

Fuimos los primeros en levantarnos. Me sentía como cuando era chica y al otro día tenía alguna ocasión especial que anhelaba mucho. Me despertaba preguntando la hora, viendo si ya era de día, ¡porque quería que ya sea de día!

A las siete de la mañana los elefantes no habían llegado aún, pero más tarde, mientras leía un libro al lado del fuego, Javico abrió los ojos muy grandes y me dijo “Suka mira”. Giré y vi dos enormes elefantes caminando hacia mí. Habían llegado tan sigilosamente que ni los escuchamos.

 

 

Fueron a ver a Sophie y a comer con ella en la casa. Era su tiempo de mimos y relax. Pero un poco más tarde salieron al medio de la guesthouse y les dimos de comer nosotros. Listo. Con eso mi sueño ya estaba cumplido. Ya los vi de cerca, los toqué y ¡hasta les di de comer!.

Pero Sophie nos dijo que los elefantes irían a caminar con los turistas y que vayamos nosotros también. Entonces salimos a pasear al lado de ellos. Paso a Paso. Caminamos, paramos cada vez que agarraban hojas de los árboles, y seguíamos caminando.

 

 

Hasta que llegamos a un río. Los elefantes comenzaron a tirarse agua sobre el lomo con la trompa. Nosotros los observamos como jugaban y se revolcaban en el agua. Hasta que poco a poco nos acercamos, les echamos agua nosotros, y ellos un poco a nosotros también. Y no se cómo terminamos todos nadando en el río con los elefantes. Si solo con darles comida y tocarlos era feliz, imaginen nadando con ellos en el río. ¡Fue espectacular! De esas cosas que de solo recordarlas me generan cosquillas en la panza.

 

 

Cuando se cansaron de jugar, salieron del río y se dirigieron a un sector aparte lleno de plantas, solos. Con Javico los seguimos y observamos su comportamiento al natural, sin turistas y sin cuidadores. Estaban haciendo lo que querían. Primero comenzaron a echarse arena en el lomo y en la parte de abajo de la panza. Con el pie acumulaban la arena que luego tomaban con la trompa y se la echaban encima. Luego se rascaban el lomo y las orejas con los troncos de los árboles. Y por último hacían lo que más les gusta: comer.

 

 

Yo creía que los elefantes comían hojas, pero es impresionante la fuerza que tienen en la trompa. No solo agarran hojas, sino ramas enteras y gruesas. Es como que se comen los árboles. Por eso en Elephant Steps cuando van a la jungla con los turistas también plantan árboles.

Melanie y Lisi son elefantes muy buenos. Son cuidadosos con los humanos y con todos los animales de la casa. Es un placer haberlos conocido.

 

Obviamente no podía faltar el videito para compartirles un poco de mi emoción:

 

Seamos turistas responsables. NO MONTEMOS EN ELEFANTE. No seamos cómplices de semejante maltrato animal. Para que un elefante pueda ser montado o domado debe sufrir horrores durante su amaestramiento.

También hay lugares que lucran con los elefantes terriblemente para hacer tours ecológicos pero sometiendo a los elefantes todos los días a estar con turistas, eso también es explotarlos.

Por eso averiguen bien la índole del lugar al que irán para no colaborar con el maltrato de los elefantes. En FAADA Turismo Responsable con los Animales,  pueden encontrar lugares donde hacen una buena labor de rescate de elefantes.

En Elephant Steps Chiangrai, puedo decirles que los dos elefantes y todos los animales del lugar son tratados con mucho amor por Sophie y su familia Tailandesa.

 

INFO ÚTIL:

Hospedaje Apache Guesthouse y Excursión con elefantes Elephant Steps Chiangrai:
Ubicación: Ban Kae-wua-dam. 614 Moo 12 Tambon Maeyao Amphur muang ChiangRai
Teléfono:  0066 (0)8 999 73731 / 0066 (0)8 3577 8963
Email: bambou15@hotmail.com
Sitios Web: www.thai-apache-guesthouse.com y  www.elephantstepschiangrai.com Y también pueden encontrarlos en Facebook

 

 

 

Un pensamiento sobre “Un encuentro con ELEFANTES

  1. Tarnzie

    Qué guay!!! Vaya fotos y videos!!!

    Me encantan! Oye pues yo soy de aqui pero nunca he estado allí!

    Me imagino que tendré que ir un día!!

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