Caminando por el Globo

ORCHHA: Un Pueblo con pasado de Grandeza

Orchha es uno de los tantos oasis de tranquilidad en India. Un pueblo en el que uno se siente cómodo sin lugar a dudas. Pero no es un simple pueblo, ya que tiene un pasado de grandeza que se deja ver por cada rincón.

Si bien es un lugar rodeado de palacios y templos, nosotros ya nos sentimos como príncipes ni bien bajamos del tren, ya que nos esperaba un chofer bigotudo de la empresa Indian Holiday Pvt. Ltd., con un cartel que decía “TATIANA” a quien vimos en cuanto nos asomamos del tren. Y eso que llegamos re pegoteados del viaje, en pleno verano indio y sin aire acondicionado.

El señor, nos llevó a un muy bonito hotel, el Orchha Resort. Cuando estacionó nos recibieron tocando una especie de flauta hindú divina. El hotel da al río Betwa, un río sagrado donde los hindúes también hacen baños rituales. Desde la pileta del hotel, se puede observar toda la vida del río y su hermoso puente, pero lo más lindo es acercarse allí a la hora del atardecer. Además basta levantar la cabeza para encontrarse en medio de construcciones antiguas que al principio no sabía exactamente qué eran.

 

 

Al día siguiente vino a buscarme el guía, el señor Anil y fuimos a recorrer los lugares más importantes durante la mañana para evitar el fuerte calor de la tarde. Comenzamos por el Jehangir Mahal, palacio construido por el rey de Orchha para el emperador mogol Jehangir. El rey era hindú y el emperador musulmán, por lo tanto lo más interesante del palacio es ver la mezcla entre ambos tipos de arquitectura, en la ornamentación y decoración del palacio.

Cuando entramos no podía creer la belleza de ese lugar. El patio interior está rodeado por una construcción de tres pisos con cúpulas coronando el centro de cada lado y las esquinas. En el medio hay un gran piletón que se utilizaba para las abluciones. Por los laterales se accede a los dormitorios y los diferentes ambientes. Los marcos tienen un trabajo de tallado impresionante que yo creía que era en madera, pero al enterarme que eran de piedra quedé boquiabierta.

 

 

En los interiores no se ve tanto detalle y el exterior además de bello que es, hay que imaginarlo con las cúpulas revestidas de turquesas y verdes. Luego salimos a observar la entrada principal del palacio, y eso sí que se llevó todos mis aplausos. No se cómo describirlo, pero la entrada es monumental. Dos elefantes dan la bienvenida con la trompa estirada hacia abajo e invitan a entrar por esa imponente puerta de madera. Además se ve la casa de los camellos y un dato de color que me encantó es que en la entrada hay una especie de escalones enormes, que resultaron ser el más bajo para montar en los caballos, el del medio para montar en los camellos y el más alto para montar los elefantes.

Pero lo más curioso y místico de este palacio, es que a pesar de tanto esfuerzo, inversión y opulencia, el emperador Jehangir lo utilizó solo por una noche, ya que terminó sus días en la ciudad de Lahore de Pakistán, lugar donde se encuentra enterrado y donde visitamos su tumba.

 

 

Luego fuimos a conocer el Palacio Real, que no es tan interesante, y le falta mucho trabajo de mantenimiento, pero en una habitación hay un fresco en el techo que cuenta todas las reencarnaciones del Dios Vishnu, entre ellas, la del Rey Rama, la de Krishna, la de Buda, y están esperando al próximo.

Seguimos recorriendo y luego de pasar por el bazar llegamos al Templo de Rama. Anteriormente fue un palacio pero luego se lo utilizó como templo. Parece nuevo porque es un templo muy importante que lo mantienen muy bien. Por la noche fui a la ceremonia que hacen todos los días y a la que la gente acude con mucha devoción y apretándose como sardinas para llegar a poner la ofrenda a su Dios un minuto antes. Fue una interesante experiencia.

Atrás del Templo de Rama hay un templo hindú mucho más imponente. Es el Templo de Chaturbhuj que honra al Dios Vishnu. Por dentro parece una gran Catedral por la altura del techo y las dimensiones, pero no tiene demasiado lujo, solo un pequeño altar con la imagen del Dios.

 

 

Luego me despedí de Anil habiendo aprendido mucho sobre Orchha, y me fui a recorrer los cenotafios de los reyes. Los cenotafios son monumentos a personas fallecidas, que parecen tumbas pero no lo son, ya que allí no descansan los restos. En este lugar había seis cenotafios de la familia real, con forma de templos hindúes, hermosos e imponentes. Por dentro es mejor no asomarse demasiado porque se escuchan murciélagos y está medio oscuro, pero por fuera son bellísimos. Esto es lo que yo veía desde el hotel y no sabía qué era.

Los cenotafios también se ven desde afuera del complejo, y un atardecer me atraparon completamente. Me quedé más de una hora viendo cómo el cielo cambiaba de colores, y descubrí unas aves que en principio creí que eran parte de la ornamentación de las cúpulas hasta que me di cuenta que estaban vivas. Eran enormes y cada vez descubría más y más camufladas en las cúpulas grises de los cenotafios. Me quedé intentando fotografiarlas con sus alas desplegadas un buen rato. Me encantó.

 

 

El atardecer lo pasé en el puente, contemplando el río, la gente que va y viene, los que se bañan, los que rezan, y hasta una niña equilibrista. Desde aquí también se ven hermosos los cenotafios con el sol ocultándose.

Al otro día cuando nos llevaban a la estación de tren pasamos por un templo más que me había faltado visitar. Es el Templo de Lakshmi Narayan. Y es realmente hermoso. Tiene frescos en todos los techos, cúpulas y una torre. No está muy bien mantenido, pero vale la pena visitarlo.

 

 

Así terminaron nuestros días de príncipes hindúes, en los que nos llevaron a todos lados, nos contaron muchas cosas del lugar, en los que disfrutamos de una linda pile y buena comida.

Volvimos a agarrar nuestras mochilitas, nos subimos al tren sin aire acondicionado y partimos rumbo a Agra.

 

Les compartimos un video donde les mostramos Orchha para que ustedes también vivan esta belleza con sus propios ojos:

 

 

INFORMACIÓN ÚTIL

Qué ver y hacer en Orchha:

Hay una entrada general que sirve para visitar todos los lugares en Orchha y cuesta 200 INR más 25 INR por la cámara de fotos. Para video hay que pagar también, pero como por lo general se utiliza la misma cámara, no hace falta abonarlo. Atención: el ticket dura solo por un día. Aunque los controles no son muy profesionales.

Todos los lugares se pueden conocer caminando.

Jehangir Mahal: es lo más lindo y lo que hay que ver sí o sí. Se necesita el ticket general para ingresar. Está bueno ir temprano para evitar los grupos de turistas.

Chaturbhuj Temple: Templo hindú con una arquitectura impresionante. Gratis.

Rama Temple: Es un templo muy activo. Todos los días a las 20:00hs hay una ceremonia a la que asiste mucha gente local. No se puede llevar cámara, ni nada de cuero. Las mujeres entran por separado de los hombres y en fila de una persona, en la que se aprietan y empujan mucho, pero es una linda experiencia.

Cenotafios Reales: Son los monumentos de la familia real. Es una visita rápida ya que solo se ven por fuera. Se necesita el ticket general.

Lakshmi Narayan Temple: Es otro templo hindú que no está muy bien cuidado pero la arquitectura y los frescos hacen que valga la pena la visita. Está un poquito más alejado del resto de los lugares pero se puede ir caminando fácilmente ya que está a un poco más de un kilómetro del centro. Se necesita el ticket general.

Puente Río Betwa: ideal para ver el atardecer o a la gente haciendo ofrendas y bañándose.

 

Cómo llegar:

Orchha tiene su propia estación de tren, pero con muy baja frecuencia de servicio. Lo que nos recomendaron a nosotros fue tomar el tren de Khajuraho a Jhansi y si el tren para en Orchha, que a veces lo hace, bajar y sino seguir. Eso hicimos y no paró así que llegamos a Jhansi. El pasaje en “General Class”(sentados pero sin numeración y sin aire acondicionado) nos costó 75 INR y el viaje duró cinco horas. Ambos lugares están comunicados y es más o menos una hora de viaje. Para irnos hicimos lo mismo, sacamos pasaje  de tren de Jhansi a Agra Cann. El boleto sentados con numeración pero sin aire acondicionado nos costó 110 INR y el viaje duró unas 6 horas.

 

Dónde dormir y comer:

Nosotros nos hospedamos en el Orchha Resort con todas las comidas incluidas. El hotel está muy bien. Tiene pileta, el restaurante es lindo y rico. Y la ubicación es excelente. Pero el wifi casi no funciona. Es para un presupuesto alto.

Hay varias guesthouse en el pueblo y alrededores con presupuesto mochilero. Lo que no vi fue muchos restaurantes.

 

Tours – Guía – Transporte:

La empresa Indian Holiday se encargó de todo durante nuestra estadía. Ellos organizan viajes por india en los que se encargan de coordinar todo el viaje y lo hacen muy bien.

A nosotros nos recogieron y nos llevaron a la estación de trenes. Nos reservaron un hotel muy lindo con todas las comidas incluidas. Nos pusieron un chofer a disposición para pasear dos días y un guía muy bueno por medio día.

 

 

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