Caminando por el Globo

TAJ MAHAL: ¿Amor o Terror?

 

El Taj Mahal no necesita demasiada presentación. Parece ser conocido por todos como el monumento al amor, es una de “Las Nuevas Siete Maravillas Del Mundo Moderno” y es un símbolo que representa a La India.

¿Pero es solo eso? Escarbemos un poco más sobre este hermoso lugar. Resulta que allá por los años 1600 había un emperador llamado Shah Jahan, que tenía muchas esposas, pero una era la luz de sus ojos, el amor de su vida: Mumtaz Mahal. Ella murió dando a luz su catorceavo hijo, y el emperador devastado de tristeza decidió hacerle el mausoleo más hermoso que alguien pueda imaginar, y lo hizo sin dudas.

Las leyendas acerca de su construcción son muchas: que trajo trabajadores de todo el mundo, que cortó las manos de todos los arquitectos para que no hagan nada similar nuevamente, y hasta que iba a construir su propio mausoleo de color negro frente al Taj Mahal. Seguro hay muchas más aún.

 

 

Aproximadamente a partir del año 1500 hasta la llegada del Imperio Británico, en India ha gobernado el Imperio Mogol que entró a la región desde Afganistán. Ellos eran descendientes de los mongoles, y fueron quienes trajeron el islam a lo que hoy conocemos como Pakistán, India y Bangladesh.

Hasta hace algunos años, estos tres países eran uno solo. Luego en 1947 los ingleses determinaron por dónde se haría la partición que dejaría a un lado de la frontera a los musulmanes y al otro a los hindúes. Así fue como comenzó un largo y violento exilio hacia un lado y el otro de esa línea. Pueblos quedaron divididos literalmente por la mitad.

 

 

En ese exilio lógicamente no podían llevarse consigo todas las mezquitas, mausoleos y monumentos, así como tampoco los templos hindúes. Por eso es que gran parte de la historia de estos pueblos también quedó divida.

Cuando nosotros visitamos el Taj Mahal, no pudimos evitar rememorar nuestro paso por Pakistán, más específicamente por la ciudad de Lahore, donde habíamos conocido la tumba de Jehangir, padre de Sha Jahan, que guarda muchísimas similitudes con el Taj Mahal. Sobre todo las tumbas en sí, con esos detalles de flores con piedras preciosas incrustadas que decoran su superficie. Lo mismo nos sucedió con el Fuerte de Agra, que guarda muchísima similitud con el Fuerte de Lahore o con la famosa Jama Masjid de Delhi y la Badshahi Masjid de Lahore.

 

 

Hoy en día, para el mundo India es cool, con su yoga, namaste, meditación y espiritualidad, mientras que Pakistán es el malo de la película, el país “patito feo” al que nadie quiere ir y se considera un país terrorista y extremadamente peligroso. El Taj Mahal se encuentra en el territorio Indio, pero si nos ponemos a reflexionar realmente sobre su origen, no es muy difícil darse cuenta que su historia, religión y todo lo que es en sí, se relaciona más con el país vecino que con India.

Yo me pregunto cuántos de los turistas que visitan el lugar, saben que esta Nueva Maravilla del Mundo es un lugar representativo de la religión que muchos de los países occidentales temen, discriminan, y no dejan entrar a sus países: el islam. Yo me pregunto si saben que las letras que decoran el mausoleo por fuera, son versos del Corán.

 

 

Pero claro, el Taj Mahal se convirtió en un símbolo de La India, al que todos llegan para sacar la hermosa foto, con las manos en pose de Namaste. Ninguna mujer se cubre el pelo, y muchos ni siquiera se visten recatadamente como se debe hacer en los sitios de veneración de los musulmanes. Ni siquiera para visitar la mezquita que se encuentra al costado del mausoleo.

Cuando nosotros llegamos a Agra, la visita al Taj Mahal era gratuita ya que el 25 de Abril es el aniversario de la muerte de Shah Jahan, el emperador mogol que lo construyó, y quien se encuentra enterrado allí mismo, junto a su esposa, rompiendo la simetría perfecta de todo el complejo.

Gracias a eso tuvimos la posibilidad de entrar tres veces a visitarlo, a contemplarlo, a ver y entender sus movimientos. Yo me cubría con un velo que me tapaba el pelo, la espalda y los brazos, que me lo corría para las fotos. En un momento que tenía el velo corrido, pasó una familia que noté que era de religión musulmana. La niña me sonrío diciendo “Hi” y yo le respondí As-salamu alaykum. Por un momento ella se quedó congelada. Cuando salió de su asombro, comenzó a llamar a los padres contándoles que yo le dije aquello, riéndose con una excitación increíble. Se volvió y me repitió con una gran sonrisa la misma frase a la que yo respondí waʿalaykumu s-salam y la familia se fue muy contenta.

 

 

El último día que estuvimos en Agra, el 25, comenzamos a ver por las calles desfiles de niños con el gorrito que utilizan los musulmanes, en procesiones con banderas verdes (el color favorita de Mahomma el profeta), tocando los tambores y danzando eufóricamente al grito de Allahu Akbar. Dedujimos que eran los festejos por el aniversario de la muerte de Shah Jahan y que se dirigían al Taj Mahal. Así que regresamos por última vez para ver uno de los edificios más famosos y hermosos del mundo, en todo su esplendor, en el día de conmemoración de su creador. Grupos de niños, jóvenes y adolescente también bailaban felices al grito de Allahu Akbar. Ese día el Taj Mahal sí era de ellos.

 

 

 

Este post no pretende abrir un debate político, ni religioso, ni de nacionalismos, ni nada que se le asemeje. Es simplemente una reflexión de como el mundo ve lindo lo que quiere, con amor, y a su vez ve feo lo que condena.

 

INFORMACIÓN ÚTIL SOBRE AGRA

Cómo llegar: Nosotros llegamos en tren desde Jhansi (cercana al pueblo de Orchha) y llegamos a la estación AGRA CANN. Viajamos en el tren TAJ EXPRESS en un vagón sin aire acondicionado pero con asientos numerados, tipo bus. El viaje fue de tres horas y media y costó 110 INR. Para ir de la estación a la zona cercana al Taj Mahal tomamos un rickshaw por 60 INR. Para irnos, que algunos lo pueden utilizar para llegar, tomamos un tren de AGRA FORT a JAIPUR. Viajamos en sleeper class (cama sin aire acondicionado). El viaje era de cinco horas pero salió cinco horas retrasado y el boleto costó 175 INR cada uno.

 

Donde hospedarse:

Nosotros nos quedamos invitados en el Hotel MHouse. La gran ventaja del hotel es su ubicación, ya que es cerca de la zona del Taj Mahal y se puede ir y venir caminando allí y a otras atracciones de la ciudad. También es cerca de la zona de restaurantes de la ciudad vieja. El hotel es simple, pero las habitaciones están muy bien. Arriba del hotel está el restaurante y bar Tea’se Me – Rooftop Tea Boutique con muy buena onda y rico.

Hotel M House: 
Dirección: Hotel M-House Purani Mandi, Fatehabad Road, Agra
Tel: +919897365604 / +919997986867 / +91-9837166495
Mail: info@hotelmhouse.com / mhouseagra@gmail.com
Sitio Web: www.hotelmhouse.com También los encuentran en Facebook

 

Qué ver y hacer en Agra:

Taj Mahal: Es el atractivo principal de Agra, y podría decirse que también de India. La entrada cuesta 1000 INR para los extranjeros. Lo visité a toda hora (porque la entrada era gratuita cuando fui así que entré muchas veces en distintos días) y puedo decir que el momento más lindo es al amanecer. En verano abre a las 5:30 de la mañana y vale la pena el madrugón.

Agra Fort: La otra gran atracción de la ciudad. La entrada cuesta 500 INR. Yo elegí entrar a este fuerte por dos razones; porque leí que vale la pena mucho más que el Fuerte Rojo de Delhi, al cual no entré; y porque quería ver dónde pasó sus últimos días prisionero Shah Jahan observando su obra de amor a lo lejos. Más allá de todo esto el palacio es hermoso y vale la pena recorrerlo. Y está bueno ir antes que al Taj Mahal, así lo ven primero desde allí, a lo lejos.

 

Dónde comer: La verdad es que cuando encontramos un lugar barato, donde preparan comida india respetando nuestro pedido de “no picante para nada”, terminamos comiendo allí todas las veces durante los tres días que pasamos en cada ciudad. En Agra encontramos un lugar chiquito, pero perfecto, que recomiendan todas las guías con razón. Se llama Jony´s Place y queda cerca de la entrada principal del Taj Mahal, en una esquinita. Pidiendo un plato de comida india con arroz o chapati se puede compartir y gastar menos de 300 INR entre dos personas. Y la atención también es de primera, cada día nos recomendaban otro plato. Prueben allí el Malai Kofta.

3 pensamientos sobre “TAJ MAHAL: ¿Amor o Terror?

  1. Julia

    Hola! Q linda entradas gusto mucho, si ya conocía la historia es un gran deseo ir ahí, ya que estoy viviendo actualmente en Nueva Zelanda y aquí hay tantos indios q deseo conocer ese bello país..
    gracias x la info también

    1. Tati Sidlik Autor del artículo

      Sí se puede hacer uno por la mañana (yo haría el taj, que abre a las 5:30) y por la tarde el fuerte. Suerte!

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